Salsa Pesto Saludable

Deliciosa salsa pesto verde saludable y sin lácteos

¿Conoces a alguien a quien no le guste la salsa pesto? ¿a que no? Y si existe alguien que no le guste, ¡es que no la ha probado!
Es un clásico de la cocina italiana. «Pesto» significa «machacar». El origen del pesto viene de la palabra genovesa «pestare» que significa «machacar con mortero»; ya que la receta tradicional se elabora manualmente con mortero.

La salsa pesto es deliciosa, cremosa y súper aromática, pues la base y estrella de la receta es la albahaca. La receta clásica es con albahaca de hoja pequeña, pero puedes usar perfectamente la de hoja grande.

Cualquier plato que acompañes con esta salsa es un exitazo asegurado…ya lo verás.

Combina a la perfección con pasta, también con ensaladas, arroces y con pescado.

La salsa pesto, elaborada en casa, y con los ingredientes adecuados, es realmente saludable, no es el caso de las que venden preparadas envasadas…por más sana que parezca, si lees la etiqueta, es para salir corriendo en la mayoría de los casos, pues llevan añadidos aditivos, conservantes, espesantes, saborizantes…

Además, es realmente fácil y rápida de preparar. Es muy nutritiva y fácil de digerir.

Es compatible con dieta mediterránea, paleo, vegana, vegetariana, antiinflamatoria, AIP (protocolo autoinmune) y cetogénica.

Sólo tiene un problema…¡es adictiva! 🙂

Ingredientes (para 4 personas)

– 1 manojo de albahaca (20-30g aprox.)
– 10 almendras (puedes usar piñones o pistachos)
– 80-90 ml (6 C) de AOVE
– 1/3 c de sal marina pura
– Un diente de ajo (opcional)

Preparación

La salsa se puede preparar con el clásico mortero, en una batidora eléctrica de vaso o en un procesador de alimentos.

– Lava las hojas de albahaca y sécalas bien.
– Separa las hojas de albahaca de las ramas.
– Meter todos los ingredientes en el vaso de la batidora y triturar hasta lograr la textura deseada.
– Probar, y corregir en función del gusto personal.
– Verter la salsa para consumir o guardar en un recipiente de vidrio cerrado en la nevera.

Consejos

– Yo, personalmente, la elaboro sin ajo, pues, a pesar de los múltiples beneficios que tiene, soy de las que el ajo crudo les sienta fatal; así que yo jamás añado ajo crudo a ninguna salsa ni aliño. En su lugar utilizo el ajo negro, que es ajo fermentado, considerado un superalimento, pues conserva las propiedades terapéuticas del ajo, sumado a los beneficios que aporta todo alimento fermentado, además de no generar problemas en su digestión ni generar reflujos.
– Se puede preparar una buena cantidad, y congelar sin problemas.